domingo, 17 de noviembre de 2013

LA MAGIA DE LA RADIO


RESUMEN
La personalidad de la radio enmarca características que la hacen una íntima amiga del quehacer diario y humano, la alegría, la amistad, la cercanía con el oyente le posibilitan un amplio campo de acción y sobre todo de trascendencia pero es también una invitación constante para asociar toda esa personalidad para lograr conectarse con quienes menos lo están, una alegría que oriente, que fomente el desarrollo de la creatividad de las comunidades, de los niños de quienes le escuchen, son grandes metas, grandes retos.

PALABRAS CLAVE

RADIO/PERSONALIDAD/DESARROLLO/ TRASCENDENCIA/ RETOS/ COMUNIDADES

DESARROLLO

El inicio de nuestra existencia sea tal vez el momento menos sonoro de toda nuestra vida, y esto desde solo nuestra perspectiva de nuevos seres en proceso de formación, pero desde que estamos en el vientre de nuestra madre somos tiernamente bombardeados por diferentes y variados sonidos y claro mientras más próximos a nacer , muchísimos más sonido. Muchas personas estimulan a sus hijos con música o provocando su atención con alguna música de radio y podrían también hacerlo con algún programa radial y cada uno reacciona dentro del útero a una gran variedad de sonidos.
Esta maravillosa experiencia por la que hemos pasado todos, posibilita la afirmación de que de todos los sentidos, el oído es el que más que la visión, más que el tacto, el oído es el sentido de la intimidad, de la reflexión y de encontrarse con uno mismo.
Y claro el socio perfecto para este hermoso conjunto de situaciones auditivas es la radio, desde hace mucho años con el hombre y las comunidades sin distinguir estrato social o grupo económico, raza o idioma, la radio apareció para unir, para integrar para compartir y para dar.
Desde el momento en el que ocupaba el lugar más importante en la casa, cuando reunía a toda la familia para escucharle, hasta cuando se llevaba en los bolsillos como una de las joyas más hermosas, y ahora que la tenemos siempre en todo lugar a cada instante, de manera personal, como acompañante, como amiga.
Está claro que las variaciones respecto a la forma de escuchar radio han sido notorias pero, evolutivas, modificables y variables, los temas y los años le han brindado fundamentalmente la capacidad de crear realidades que no mueren, pensamientos que inspiran y que permanecen, fusionan el poder, la diversión, la energía, la pasión y la alegría.
Cuando escuchamos un programa radial, se pueden producir muchas emociones constantemente, se puede llegar adentro del alma, se puede entrar a las experiencias, a las revoluciones, a los sueños rotos y convertirlos en tangibles momentos que se elevan más que un sueño pues la calidez no viene dada tanto por las palabras empleadas sino por la manera en la que uno las dice, hablar por radio es emocionar, impactar, pues en radio lo afectivo es lo efectivo.
Cuestiones constantes son la manera de cómo llegar al radioescucha, como aprender a sentir lo que ellos sienten, y no darle la espalda, caminar de su lado, a su lado. Permitiendo que el sienta un tono de confianza, de complicidad, esa confianza que transmite el locutor le permitirá poder hablar de cualquier cosa y llegar a comprometerse también, la alegría es la emoción que debe prevalecer en la radio, es la privilegiada, pues al prender la radio la mayoría de veces elegimos programas que nos distraigan un poco del mundo en que vivimos, pero también queremos estar conectados, no buscamos detonar pero si queremos sincronizar estar al tanto y a la vez estar tranquilos.
Y claro la alegría es la hija hermosa de la radio, un locutor puede brindar esa hermosa emoción, de manera creativa sutil, interesante y loable, la personalidad de la radio consiste en todo eso, en llegar a llegar a alegrarle la vida a la gente, podríamos llegar a decir que esa es su primera misión.
Lo que es preocupante es la manera como muchas personas intentan convertir la radio en un elemento que busque dañar, destruir, con un afán sensacionalista enajena el hermoso compromiso de un radialista. Normalmente se puede oír como sin mucho criterio formativo, se ejecutan fusilamientos constantes y sin la más mínima preocupación a través de las ondas hertzianas.
Pero eso no lo es todo, se debe entender que la radio y su personalidad se basa y justifica su existencia en el sonido. Digamos que el carácter de un medio de comunicación depende del sentido al que se dirige. La personalidad de la radio no la establecemos los radialistas, sino el oído humano.
Hemos podido descifrar también el seductor poder de la radio, su hermosa silueta sonora y su vibrante pasión a través de la voz. Hacer radio es seducir, es encontrarse íntimamente con quien nos escucha, es transmitir poética-real lo que queremos, es ser uno y ser todos. Con las herramientas que tengamos y las que podamos crear.


Para quienes encontramos en la radio una herramienta también sensibilizadora para las nuevas almas existe un carácter educativo y popular, una intención integradora, una nueva personalidad de la radio, emergente, viva, constante y comprometida con el desarrollo de los pueblos, de las naciones, de los estados. Se puede construir, se puede hacer mucho, se trata del conocimiento de todo lo que las radios de una zona de influencia importante ofrecen a un auditorio cautivo o disperso, a través de su correspondiente señal radioeléctrica, el desarrollo está esperando que muchas más radios acompañen este proceso, se comprometan y la personalicen así.

http://books.google.com.pe/books?id=q7bljengzs0C&pg=PA289&dq=radialistas+futuro&hl=es-419&sa=X&ei=8ZGJUt3fDI2FkQe0z4HwDA&ved=0CCwQ6AEwAA#v=onepage&q=radialistas%20futuro&f=false
http://books.google.com.pe/books?id=nqThvNpb2YoC&pg=PA129&dq=radialistas&hl=es-419&sa=X&ei=3pCJUtP2Noi5kQf9nIHoDg&ved=0CGQQ6AEwCg#v=onepage&q=radialistas&f=false
http://books.google.com.pe/books?id=c0ctZt_UZwEC&pg=PA1994&dq=radialistas&hl=es-419&sa=X&ei=3pCJUtP2Noi5kQf9nIHoDg&ved=0CFQQ6AEwBw#v=onepage&q=radialistas&f=false

http://books.google.com.pe/books?id=2vZrk6ixQKQC&pg=PA231&dq=radialistas&hl=es-419&sa=X&ei=3pCJUtP2Noi5kQf9nIHoDg&ved=0CEgQ6AEwBQ#v=onepage&q=radialistas&f=false

http://books.google.com.pe/books?id=MBy8AAAAIAAJ&q=radialista+futuro&dq=radialista+futuro&hl=es-419&sa=X&ei=XJ-JUp22JcjbkQe0n4Bo&ved=0CGQQ6AEwCQ

http://books.google.com.pe/books?id=nXR3QRLth1IC&pg=PA173&dq=tecnolog%C3%ADa+radio+comunitaria&hl=es-419&sa=X&ei=Q6CJUpbuEJS1kQeflYBg&ved=0CDwQ6AEwAw#v=onepage&q=tecnolog%C3%ADa%20radio%20comunitaria&f=false

CAMBIOS VALIENTES QUE ATRAEN AUDIENCIAS


RESUMEN

“La comunicación intercultural se define tanto en los espacios donde se desarrolla como por la mirada hacia los otros, los diferentes, en ese complejo reto de re- reconocer como iguales a los distintos” (Estrella Israel Garzón 2010)
El panorama actual muestra un aumento de emisoras de radio que no supone una diversidad de contenidos sino una reiteración de fórmulas para atrapar mayor número de audiencias. Sin embargo el aumento en el número de emisoras radiales no ha significado que estas logren generar transformaciones en su manera de ejercer la actividad radialista, estrictamente en el tratamiento de las audiencias.

PALABRAS CLAVE

RADIO-AUDIENCIA-CAMBIO-DESARROLLO-VIABLE-SOCIAL

DESARROLLO

La historia de la radio es la historia de la comunidad, y la historia de la humanidad depende de cuánto se han desarrollado  u optimizados los canales de comunicación, en una comunidad de personas .La comunicación humana  es, entonces, factor determinante del desarrollo humano, para el desarrollo de su cultura, lo que convierte a la comunicación, sobre todo radiofónica   , en una actividad” involucrante “en el camino hacia la  identidad.
Es por ello que la comunicación radiofónica ejerce una labor como ningún otro medio de comunicación, precisamente porque la oralidad es el elemento básico del que se vale para expresarse o transmitirse y que propone afectivamente y descriptivamente la apertura de opciones de encuentro intercultural.
 “La comunicación intercultural se define tanto en los espacios donde se desarrolla como por la mirada hacia los otros, los diferentes, en ese complejo reto de re- reconocer como iguales a los distintos” (Estrella Israel Garzón 2010)
El panorama actual muestra un aumento de emisoras de radio que no supone una diversidad de contenidos sino una reiteración de fórmulas para atrapar mayor número de audiencias. Sin embargo el aumento en el número de emisoras radiales no ha significado que estas logren generar transformaciones en su manera de ejercer la actividad radialista, estrictamente en el tratamiento de las audiencias.
Es escaso y de manera alarmante reconocible que las emisoras en nuestro país no convergen en los ideales de este medio, es decir no están vinculadas a lo que debería ser su principio fundamental de existencia, sentir a la radio como un bien social, común y humano.
Es ahora que en el quehacer radiofónico que se debe poner mayor atención al eje central de todo medio de comunicación, como es la audiencia, no solo apelar a abrir un micrófono a demandas locales y de diversa índole que generen ilusión y protagonismo
Un punto importante en la atención que debemos brindarle en este potencial horizonte tiene que ver directamente con una mayor creatividad  en los contenidos  radiofónicos, un punto de vista que se ha dejado de lado  actualmente, pero del cual es cada vez más necesarios para la perduración  de este medio comunicacional.
Para ello es  necesario  lograr una renovación  en los contenidos  radiales , poniendo mayor énfasis  en   la producción de la organización  y la elaboración  de los contenidos ,  a  quienes  se le debe incorporar una  mayor creatividad , y no  continuara   con los  ya reiterados  paradigmas radiofónicos,  sino abrir  más puertas a la creatividad , adaptándose  a la  cada  vez más cambiante  sociedad; logrando así que se constituyan  en auténticos motores  de desarrollo   y de innovación creativa ; ya sean estos cambios  dentro de la cotidianidad de la radio a  través de  su programación  en general, en  la  experimentación   a través   del  quehacer radialista que impulsen  la imaginación  y la creatividad  del ser humano de manera  interactiva  y adaptable a los cambios.
Conocedores de esta realidad es necesario plantearnos la directrices de nuestro accionar radiofónico, partiendo claro de los pilares fundamentales hacia la búsqueda de un bienestar comunitario-comunicativo. Participación, Democracia, Respeto.
Es fundamental también en este tránsito ansioso por revolucionar la radio buscar mejores posibilidades para el tratamiento de las audiencias, dinámicas, heterogéneas y dinámicas, entes que carecen de características constantes y que fundamentan su estado en la coyuntura en la que se desarrollan así como también en sus necesidades y requerimientos a corto y largo plazo.
Las audiencias tienden a fragmentarse cada vez más y hasta se personalizarán, pero a la vez, todos los usuarios, todos los puestos, podrán enlazarse entre sí creando redes interactivas. Tal vez muchos medios puedan medir sus propias audiencias y hasta la misma eficacia  de sus programas, o su capacidad de generar reacciones, pero la radio se mide a través del empoderamiento y el ejercicio libre de los miembros de las audiencias que las acogen.
Estas audiencias, quienes encuentran en la radio, no solo una compañía, sino también un caja llena de posibilidades, pequeños pero muy valiosos detalles que le entretienen y que los ayuda en su formación como ciudadanos y los transforma en receptores críticos de las diferentes situaciones que les atañen, es decir los empoderan frente a los procesos que transcurren en sus localidades.
Es entonces necesario luego de reconocer la actual situación de los procesos comunicativos radiofónicos, posibilitar experiencias de variación en la contextualización y en la capacidad de gestión que las radios tienen y manifiestan a través de sus programas.
Una propuesta de cambio como experiencia viable seria la educación valorativa en el medio acompañado de una correcta formación ética y valores acondicionara las mentes de las audiencias respecto al consumo de medios de manera responsable.
La elaboración de mensajes más detallados con formatos novedosos debe ser una constante, debido a las enormes expectativas que hoy en día tienen las audiencias y su exigencia a la hora de elegir que radio o canal sintonizar. Los aspectos que tocan las investigaciones de hábitos, gustos y preferencias, tienden a variar de un caso a otro, pero en términos generales comprenden: número de horas al día en que se escucha la radio; horarios específicos en que se escucha la radio; lugares donde se escucha la radio; actividades que se realizan mientras se escucha la radio; hábitos específicos de la audiencia en los diferentes días de la semana. Una visión más personal de las audiencias también agregaría las necesidades propias de la localidad.

“La radio va al espacio de todos, llega a la intimidad de todos. La radio va a la vanguardia de la información, en velocidad y flexibilidad. La radio va, desde hace cien años, a un futuro que se ha hecho presente, por eso es incontenible y vital! Hace cien años. Marconi soñó su propio sueño. Y los pioneros, precursores de la radio en Norteamérica y en Latinoamérica y Europa, también soñaron en la enorme posibilidad de hacer el sonido, la palabra y la música viajarían miles de kilómetros a veces, para estar con nosotros, para aliviar un tiempo de fatiga, para decirnos que no estamos solos, mientras podamos apretar y encender un sintonizador de radio” (Garza, 1998: 231-232).

http://books.google.com.pe/books?id=nqThvNpb2YoC&pg=PA408&dq=radio+y+audiencia&hl=es-419&sa=X&ei=vpWJUtH0MNK_kQf334A4&ved=0CEIQ6AEwBQ#v=onepage&q=radio%20y%20audiencia&f=false

UN NUEVO AMANECER RADIALISTA

Lejos de convertirse en un medio obsoleto o arcaico, la radio es el medio de mayor difusión dado por las características que presenta como la inmediatez, instantaneidad y simultaneidad, el sentido de compañía que produce y es que lo que transmite siempre está dirigida a alguien, hacia el otro, ese arte de la radio que encuentra condiciones de satisfacer una necesidad cultural-social-humana real.
Es propicio para el tratamiento de este ensayo delimitar los factores que intervienen en este fundamental proceso comunicativo y los espacios en los que estos elementos interactúan, basados en la coyuntura de las comunidades.

Empezaremos pues por la muy mencionada audiencia, un término abstracto que ha evolucionado de manera constante durante décadas. A modo de introducción general, puede definirse como: el conjunto de individuos que forman parte de un colectivo que por unas circunstancias similares reciben un estímulo (entretenimiento, información o educación) por medio de un canal (por ejemplo, la radio) dentro de un contexto y tiempo determinados. Las apreciaciones sobre el concepto, no obstante, son innumerables, por lo que es conveniente citar algunas definiciones referenciales.

“El concepto de audiencia se refiere al conjunto de destinatarios potenciales y reales a los que se dirige la emisora con su programación y en muchos casos con la información. Pero no puede tomarse como algo monolítico. Es preciso referirse a múltiples variables imprescindibles para plantearse la información como un servicio a las mismas de tal manera que no puede hablarse de audiencia en un sentido unitario sino de la diversidad de audiencias a las que se dirige la radio por la fragmentación producida y por las peculiaridades de cada grupo” (Cebrián Herreros, 1995: 221).

Cebrián Herreros (1995) apunta, por un lado, el carácter poliédrico de la audiencia ya que ésta está compuesta por infinidad de grupos fragmentados con características biológicas, sociales y económicas comunes, y, por otro lado, la composición potencial y real de la misma.

Ambas características están corroboradas por otros autores, como Merayo (1992: 150-151) “La audiencia de una emisora de radio es la relación que -medida en términos de escucha- se establece entre uno o varios productos radiofónicos difundidos por dicha emisora durante un determinado período de tiempo y el conjunto, potencial o efectivo de hogares o individuos heterogéneos, dispersos, variables y anónimos receptores de tales mensajes”.

Los avances técnicos y aplicaciones tecnológicas que se han producido en el ámbito radiofónico, no sólo inciden en las dinámicas productivas, los mecanismos de gestión y almacenaje o la multiplicación de canales de difusión y recepción, sino que también lo hacen, de igual manera, sobre la fragmentación de los consumidores, en este caso, la audiencia (Martí, 1990; Zallo, 1988). 

En otras palabras, la transformación tecnológica de la radio en la actualidad incide de manera directa sobre la composición y disposición de su audiencia.

“En los últimos años y en otros campos del consumo de bienes y de servicios se está produciendo una fragmentación y por tanto una reestructuración de los grupos sociales” (Martí, 2001: 189).
De este modo  se han vivido tres fases diferentes de transformación en función de la evolución radiodifusora y contexto tecnológico durante los más de setenta y cinco años de historia del medio.

En este contexto, que se ha mantenido hasta la irrupción de las nuevas tecnologías digitales en el panorama radiofónico, se comienza a atribuir a la audiencia el adjetivo de heterogénea, al definirse grupos de oyentes con inquietudes y afinidades diferentes al conjunto homogéneo.
Ahora bien, desde  que  la radio apareció en nuestro   país, ha jugado un papel muy importante  y nos ha acompañado a lo largo de nuestra historia, sin embargo actualmente este medio están debilitado, los principales pilares de este medio se encuentran fuertemente golpeados por el carácter comercial-mercantilista que las radios han adquirido en los últimos años, bajo la consigna esquiva de la libertad, se trafica con el sueño de Marconi.

Es entonces que basamos nuestros cuestionamientos respecto a este tema formulándonos las siguientes preguntas: ¿Qué nos depara el futuro radialista en nuestro país? ¿Qué espacios potencialmente acogedores encuentra la radio? ¿Estamos fortalecidos para desarrollar una relación estrecha con la radio? ¿Vincularnos a un medio como un socio estratégico resulta posible para una comunidad? ¿Se puede gestionar una radio de manera positiva sin traficar con las audiencias? ¿Podemos valorar a nuestro éxito en calidad en vez de en cantidad?
Todas estas interrogantes nos llevan a  analizar la problemática  de la radio, que no solo atraviesa nuestro país, sino que es un problema más específico. Un problema  que recae especialmente  en la falta de espacios radiales  creativos  y en la óptima utilización de  sus elementos ,  que involucre un sistema  de inclusión  y cooperación de todas las radios del país, porque hablar de radio no es solo fijar nuestro atención  en las radios de cobertura nacional, sino incluir en el proceso de cambio a las  radios  comunitarias-locales, generando  mayores espacios  de participación  ciudadana  y tomando nuevas  perspectivas de cambio , que fomenten  procesos  de dialogo e inclusión , y junto con ello  el consumo radial en beneficio del desarrollo a  la sociedad.
Los gestores de radio, los que están en cabina o en las calles  difundiendo una información necesaria son los mismos que deberían provocar y lograr la participación activa  y consciente  de los pobladores. Nos equivocamos cuando dirigimos nuestra mirada hacia la búsqueda de normatividad que obligue a los responsables radiales para generar espacios de empoderamiento, ya que las leyes y las normas deberían en su máximo accionar brindar un marco legal propicio para el desarrollo de la actividad radiofónica, pero sin hacer que pierda la libertad que la caracteriza.
Básicamente nuestro análisis se centra en que siendo la Radio un ente que  funciona por y para la sociedad , debe por tanto buscar el mejor camino para llegar a los diferentes grupos humanos, audiencias (dinámicas y heterogéneas) haciendo uso del principio de los recursos que en su criterio crea conveniente.
A través de las radios comunitarias los sectores marginados tienen la posibilidad de ser escuchados, manifestar sus ideas, problemas, consolidar identidades, formar ciudadanía, desarrollan conjuntamente capacidades y recursos para controlar su situación de vida, para lograr la transformación de su entorno según sus necesidades y aspiraciones logrando el empoderamiento. Es decir, es la facultad o proceso en el que los miembros de una comunidad adquieren la capacidad para poder administrar y tratar de solucionar las problemáticas que los aquejan bajo responsabilidades asumidas libre e independientemente.


Esta concepción evita la visión paternalista de sujetos vulnerables por la de sujetos con derechos y poder; entendiendo al mismo como la posibilidad que tiene la comunidad de reconocer y usar sus recursos, desarrollar nuevas capacidades, lograr las transformaciones necesarias, hacer valer sus derechos ciudadanos.
"No se puede escindir la psicología comunitaria de la política, no se puede cercenar la política de la economía y no se puede separar la política de la constitución de movimientos sociales, partidos políticos si cabe hacerlo y de la militancia, porque no se puede hablar de política sin hablar del poder y no se puede hablar del poder sin plantearse su apropiamiento” (Saforcada, 2011).

El proceso de empoderamiento según Zimmerman (2004) se manifiesta en tres niveles: por un lado, hace referencia a un nivel material (acciones, asociaciones y recursos obtenidos, etc.); a la nivel mental (sentimientos, motivaciones, identidad, valoración); y nivel político (ciudadanía, sujetos de derechos y obligaciones, derecho al voto, a participar de la vida política).

Durante el desarrollo de nuestro aprendizaje radial, hemos conocido como en América Latina se han ido desarrollando diferentes experiencias comunicativas radiales fuertemente ligadas a las luchas sociales y en la búsqueda de mejoras para las comunidades estas afirmaciones están  ligadas a los procesos de concientización y empoderamiento promovidos por distintos movimientos y actores sociales. Sin embargo es vital cuestionarnos si esa expansión es acompañada de una integración social efectiva de esas comunidades y cuál es el lugar que ocupa la radio comunitaria en esos ámbitos ya que no todo lo que aparece como integración, lo es. Existe una faceta simbólica que pareciera acortar las distancias entre sectores sociales favorecidos y otros marginados que nos inquieta y que nos motiva a investigar.

En entonces menester brindar propuestas ante los retos que el quehacer radialista debe prever y poner en práctica en estos años decisivos, considerando el avance de las tecnologías y la posibilidad emplear estas herramientas para lograr un mejor desarrollo de esta actividad.


PROPUESTA
Pensar la participación y la comprensión en la comunicación implica reconocer a los sujetos como sujetos críticamente activos, una característica de vital importancia en la actividad radialista, puesto que hoy en día nos encontramos frente a esos sujetos activos. Las personas, miembros de una comunidad desarrollan fuertemente su carácter protagónico cuando asumen las situaciones como propias, es decir cuando sienten las acciones de cambio, como propias.
Estas aseveraciones nos ponen frente al principal reto y objeto de nuestra propuesta de gestión radial: “Una Red de Radios Comunitarias Gestoras del Cambio”. Esta propuesta está basada en los puntos antes expuestos y encuentra sostenibilidad en el proceso comunicativo a futuro.
Las radios Comunitarias desarrolladas bajo la singularidad y particularidad de las comunidades en las que interactúan, pueden asociarse de manera horizontal en una red que posibilite facilidades para compartir experiencias de gestión de audiencias, así como también las posibilidades de financiamiento viables que se logren y que aseguren la independencia de sus espacios.

Esta Red debe estar vinculada al que hacer radialista mencionado anteriormente, es decir sustentado en la participación de la ciudadanía como agente protagonista en la búsqueda de soluciones frente a sus problemas. Generando entonces un empoderamiento real y de carácter estructurado, es decir que conforme se desarrolle el proceso comunicativo nuevas generaciones acojan esta posibilidad como suya.

En los distritos de nuestra región donde la cobertura por parte de otros medios es escaza la radio emerge como el principal aliado para lograr una participación activa, dinámica y democrática, que contribuya de manera objetiva y real a lograr objetivos plurales.

Asumidas estas intenciones es también necesario generar un despertar creativo en los responsables de estas radios comunitarias puesto que en ellos está la posibilidad de generar un cambio en su forma de estructurar los programas y la capacidad de llevarlos a la población, en este tiempo se puede ir mas allá de una radio estática limitada a un espacio de monitoreo de puntos de audiencia, como la calle  e incluso las casas de las familias, centros de trabajo y lugares de acercamiento constante. Los formatos establecidos también urgen de una visión crítica que desencadene un nuevo pensar respecto a las formas y contenidos, centrándonos en las variables que deben caracterizarlo, dinámica, entretenimiento, sensibilización y sobre todo participación.
Nuestra RED también establecerá pilares radiales que los miembros deben asumir e identificarlos como suyos. Es de esta manera que se podrá organizar y gestar mejor el quehacer radialista en nuestra región y país, a través de los diferentes espacios geográficos y coyunturales.