Una relación basada en la identificación entre Comunidades
y Profesionales
La radio es
considerada como el medio que posibilita de mayor manera el acceso a
contenidos, como la intervención de las audiencias. Su inmediatez e
instantaneidad son factores que ofrecen al receptor mayor grado de involucramiento. El sentir de
la sociedad, sus necesidades, la importancia e interés en algunos temas
sociales, son llevados a formar parte de una determinada programación por lo
tanto se convierten en temas a tratar de la agenda pública. Sin embargo, la
cantidad de radios y programas utilizados para este tipo de tratamiento es
considerablemente menor a las que mantienen fines lucrativos.
La participación,
es de la palabra mágica en el proceso de comunicación, es la esencia. La
dualidad que ésta tiene se basa en la
importancia del feedback o retroalimentación, en recibir producto y contenido del
público o audiencia durante todo el proceso. ¿Pero cuál es el papel de las
audiencias activas en este proceso? Y ¿Qué labor desempeña el profesional?
Ser agentes
activos, en la actualidad, es más importante de lo que se cree, pues siendo
ellos de quien dependemos, su participación es fundamental desde la programación,
hasta el contenido y durante el tránsito de los programas y propuestas
radiales. Del mismo modo los receptores
componen ese espectro a través de sus ideas, pensamientos, necesidades,
sentimientos y sobre todo sus experiencias comunitarias, pues el escenario
radial comunitario busca atender a la
comunidad como un organismo completo. Se convierten entonces en la base de las
programaciones, son la materia prima y el producto final, nuestros proveedores
y nuestros consumidores.
Las necesidad,
que ya está implícita en nosotros, y que ofrece la radio a sus audiencias es la
de “hablar y ser escuchado”, el medio
mismo lo hace accesible, provoca la participación ciudadana, el acceso es
barato y sencillo, en su mayoría de manera espontánea. Al
crearse esa esfera pública se desbarata la idea de un punto de vista
unidireccional, y como ya es notorio en la actualidad se da paso al pluralismo
y multiplicidad de actores, de esta manera se puede observar diversos grupos de
públicos interrelacionados, y del cual se obtiene participaciones relevantes y
que impacten en la sociedad.
En la actualidad,
este concepto no estaría ya conformado por un espacio homogéneo y uniforme sino
que pasaría a estar integrado por una amplia multiplicidad de pequeñas esferas
públicas de diverso tamaño, que se "traslapan e interconectan". En estos términos se puede deducir que la participación es
amplia y diversificada, pues involucra a los diferentes micro-grupos que hacen posible
la existencia de las comunidades en un grado superior.
La participación,
permite a las audiencias despejar dudas, inquietudes y plantear sus demandas,
por consiguiente posibilita el fortalecimiento de la ciudadanía y el
establecimiento de canales de comunicación social más amplios y participativos,
el oyente envía y recibe opiniones desde el sentido comunitario. Ahora bien el
receptor no solo obtiene una respuesta, sino a través de sus experiencias u
conocimientos crea contenidos. Existen muchas experiencias productivas donde la
audiencia construye programas y contenidos a través de sus intervenciones. La
inmediatez de medio proporciona a la audiencia, en el caso de programas de
consultorio, una razón más que suficiente de participación, pues el hecho de
que los oyentes puedan obtener una respuesta rápida a sus demandas refuerza la
credibilidad y la complicidad con el medio tanto para el oyente individual
como, por extensión, para el resto de la audiencia. Sumado a esto, y por
testimonio de algunos profesionales, permite contar con una mayor variedad de
puntos de vista, enfoques y perspectivas.
Pero del mismo
modo es justo mencionar que la función del profesional como periodista se ve
complementada por la escucha que este le brinde, ya que no es posible desarrollar
todos los temas a profundidad sin la participación ciudadana. La satisfacción y beneficio es compartido por
ambas partes. La experiencia del comunicador se construye con la habilidad para
constituirse como un participe mediador en los problemas sociales que afectan a
la comunidad, es decir "humanizar la comunicación" y conocer la parte
del dial que escucha y elije
La
representatividad que puedan tener las personas que participan de los
programas, es tomada desde dos perspectivas, pues si bien es cierto, de acuerdo
a este perfil mostrado por la audiencia activa, se toma como muestra de un
universo para realizar contendidos. Nos encontramos con una segunda opción que
puede incluso hacernos dudar de conceptos anteriores: “La representatividad es
dudosa. En un programa de un millón de oyentes, recibes como muchas mil
llamadas. Es una representatividad mínima”. La inmensa mayoría nunca ha llamado
a la radio. Es la representatividad de los que llaman, no de los que
escuchan". Estamos en estas instancias frente a las dificultades con las que se tiene que
lidiar en el proceso de creación de contenidos. Es también el problema de las
mismas llamadas, que de una manera u otra emite mensajes desatinados y poco
saludables para la audiencia, se busca frenar
esto mediante los filtros y entrevistas previas para poder sacar al aire
una llamada; sin embrago, puede suceder que en plena intervención el emisor no
tenga un idea clara y termine emitiendo mensajes difusos y de confusa
comunicación.
En estos términos
y como respuesta a la interrogante, el profesional encargado debe tener la
capacidad y el criterio para mantener y sobrellevar una comunicación lo más
adecuada posible con la audiencia. La manera como se expresa,
siempre tener cuidado de herir
a los colectivos, en otros casos desde nuestra misma posición en cabina es posible que los consejos inexpertos que se
ofrezcan desde el estudio molesten a aquellos oyentes que saben más del tema y
resulten perjudiciales para el oyente y para el resto de la audiencia, es preciso tenerlos en cuenta y hasta el tino
para saber interpretar las necesidades de su público resultan un factor
determinante este proceso de participación. La labor de transmitir desde la
experiencia comunitaria recogida es fundamental como profesionales involucrados
en el que hacer radial.
Para hacer un
programa bien hecho, atractivo, hay que trabajarlo mucho. Saber moderar, cortar
o dar cancha a los oyentes. No es nada barato, es muy difícil manejar a los
oyentes que a veces están más preparados, es entonces compromiso formar un
sentimiento que involucre tanto a quien conduce, como a quien provee de información
y al mismo tiempo escucha, es decir a la audiencia.
Es vital concluir
que al encontrarnos frente a una sociedad donde la democracia y participación
forman parte de nuestra forma de vida, no podemos caer en la censura, ni
parcialidad participaciones, mensajes y contenidos. El trabajo de los
profesionales es desde una perspectiva de mediador, pero desde los inicios del
proceso, se busca la participación activa de la audiencias; sin embrago es
necesario otorgarles otras herramientas de acceso para poder incitar en ellas
la necesidad de comunicar, de hablar. No olvidemos que de las audiencias
provienen los contenidos y hacia ellos se dirige, la crítica con la que vamos a
actuar, determinará el resultado de este proceso comunicativo.
Del mismo modo
nuestro compromiso profesional debe estar orientado a generar espacios de
expresión, información, educación, comunicación, formación y porque no concertación
que conduzcan al encuentro entre las diferentes identidades sociales y
expresiones culturales de la comunidad, dentro de un ámbito de integración y
solidaridad ciudadana.
Documentos Virtuales
http://www.vivalaradio.org/comunicacion-alternativa/PDFs/COM_manualdegestion_mod4.pdf
http://www.unav.es/fcom/comunicacionysociedad/es/articulo.php?art_id=49
http://www3.ulima.edu.pe/Revistas/contratexto/pdf/07.pdf
http://radiofloresdeldesierto.blogspot.com/2006/07/el-aporte-de-la-radio-comunitaria-la.html
http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/tesis/human/sabrera_o_s/cap3.htm
Mapa Conceptual
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