viernes, 28 de junio de 2013

Cantar de las Hormigas





Armonía Radiofónica, un espacio entre lo real y comunitario


INTRODUCCIÓN

Hace mucho el filósofo griego Platón, entendía la opinión como un punto intermedio entre el conocimiento y la ignorancia. Este concepto ha ido transitando  y evolucionando a través de la historia humana, para convertirse en una forma de conocer e interpretar el sentir de las los miembros de las comunidades y de las relaciones que a estos les acontecen.
Pero bien, como es posible conectar ese estado político y social que se encuentra en las comunidades o como transmiten las audiencias sus experiencias sostenibles de desarrollo o la problemática participativa que estos encuentran, Es entonces donde aparece el rol fundamental de los  mass-media  que no son otra cosa más que vehículos a través de los cuales se construyen cogniciones socialmente compartidas y formas de interpretar la realidad.
Estos a su vez alimentan el flujo de la Opinión Pública creando tendencias en ella, la proveen de objetos de atención y pensamiento, así como explicaciones relativas a ellos. En el mejor sentido del accionar comunicativo, logran representar las convicciones de las audiencias y sobre todo sus reclamos y demandas. Utópicamente hablando los medios se convierten en el aparato comunicativo de las audiencias, un instrumento comunicativo al servicio de las comunidades.
Los medios de comunicación hacen sentir al espectador partícipe de los acontecimientos que observa, pese a la restricciones de carácter electivo y prioritario que estos manejan, pues son los medios quienes deciden los contenidos que muestran,  Pero en base a las necesidades de quienes se sienten excluidos de los contenidos y temas que los medios tradicionales establecen en sus líneas comunicativas han aparecido alternativas firmes para convertir la utopía en realidad y brindar oportunidades participativas y de identificación plena en las comunidades, nos referimos claramente a las Radios Comunitarias.
El surgimiento de las denominadas radios comunitarias como práctica de comunicación popular nos ayuda a percibir nuestra cultura, nuestra identidad y nuestra diversidad, por ser instrumentos de educación, cultura y entretenimiento, que se convierten en la compañera insustituible de la comunidad donde se instalan. La radio es algo vivo que no se detiene en su evolución. Es un reflector que orienta la sociedad, que la sirve, esta función requiere un lenguaje propio y peculiar que no se improvisa.
Cuando una radio promueve la participación de los ciudadanos y defiende sus intereses, cuando responde a los gustos de la mayoría y hace del buen humor y la esperanza su primera propuesta, cuando informa verazmente, cuando ayuda a resolver los mil y un problemas de la vida cotidiana, cuando en sus programas se debaten todas las ideas y se respetan todas las opiniones, cuando se estimula la diversidad cultural y no la homogenización mercantil, cuando la mujer protagoniza la comunicación y no es una simple voz decorativa o un reclamo publicitario, cuando no se tolera ninguna dictadura, ni siquiera la musical impuesta por las disqueras, cuando la palabra de todos vuela sin discriminaciones ni censuras, ésa es una radio comunitaria.
Es necesario comprender que el fin de una radio comunitaria se fundamenta mucho más allá que hacer algo por la comunidad como un ente asistencialista, la radio comunitaria se convierte, en el enfoque de participación ciudadana, en un espacio de oportunidad para que las comunidades en el pleno ejercicio de su libertad hagan algo por ella misma, como por ejemplo, poseer el control de su propio medio de comunicación y ser protagonistas en el planteamiento de la agenda pública.
A partir de esta relación entre información y participación, las radios comunitarias afrontan históricamente una doble tarea. Por un lado, generar mayores posibilidades de acceso a la información para los sectores populares y los distintos grupos que en cada sociedad tienen dificultades para hacer real su derecho humano a «buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole». Por otro lado, desarrollar acciones que permitan que los sectores subalternos sean parte de la información. Es decir, que las luchas sociales protagonizadas por los diversos grupos, que las necesidades e identidades de los movimientos sociales, que sus reclamos y también sus propuestas sean «información».
Los intereses y percepciones que los y las oyentes tienen sobre determinados temas también deben estar presentes en las programaciones. Sus opiniones son el mejor termómetro para la radio. Los vecinos, los referentes del barrio, del pueblo o de la comunidad asumen un rol central, como fuentes de información y como constructores, ellos mismos, de la noticia.
Los medios de comunicación tienen más poder del que imaginamos, incluso del que sentimos en nosotros mismos y en nuestros vecinos. Por ejemplo, la radio comunitaria se ha convertido, con el pasar de los años, en una herramienta indispensable para el desarrollo de las comunidades. Las personas pueden reconocerse, identificarse y, además, comunicarse entre ellas.

RADIO COMUNITARIA: UNA ALTERNATIVA
La difusión más amplia del término "alternativo" se realizó en la década de los setenta, momento histórico en el cual se pusieron de tela de juicio diversos aspectos del sistema y se planteó la posibilidad de transformación. La base de esta transformación la constituía, principalmente, el cambio en las reglas de las relaciones sociales; se pretendía eliminar las relaciones de explotación, de dominación y de subordinación existentes en las diversas instituciones sociales y sustituirlas por relaciones humanas y horizontales.
El concepto de "comunitario" ocupa el centro de los argumentos que vienen a justificar esta práctica democratizadora de la comunicación, y define el marco de acción de los medios comunitarios. El empleo del concepto de comunitario adquiere igualmente, tanto para el Estado como para los grupos a los que se apunta, un significado que se adherirá a los objetivos específicos. 
La multiplicidad de facetas que asumimos como parte de esa audiencia es un factor inmensamente fluctuante que ha permitido establecer comparaciones entre las ofertas mediáticas que nos satisfacen y los problemas sociales que aparecen y se ocultan desde los medios. El sistema de comunicación tiene una gran incidencia sobre los actores sociales y los sujetos de la vida colectiva. Por ese motivo es ineludible considerarlo como factor de poder y un interlocutor necesario para analizar la gobernabilidad en una sociedad.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y LA OPINIÓN PÚBLICA
La opinión pública es el proceso que se vive en una comunidad cuando las personas se apropian de un tema, lo consideran relevante por algún motivo y toman posiciones frente al mismo. Estas posiciones suelen organizarse en corrientes de opinión, los medios, más que crear opiniones en la población, lo que hacen es reforzar las ya existentes, todo esto en base al establecimiento de formatos radiofónicos de carácter participativo y concertador.
Algunas radios comunitarias tienen por objetivo incidir en la opinión pública. Esta incidencia puede darse instalando temas en la agenda. Es decir, que como consecuencia de acciones realizadas o informaciones difundidas por la emisora, un asunto en particular se transforme en un tema público para la comunidad en la cual esa radio trabaja, sin llegar al extremo de perder la ruta en el accionar, pues se trata de recoger el sentir popular, en base a la escucha y proyectarlo como un tema de participación múltiple.
Se pueden distinguir entonces algunos motivos que originan que los medios de comunicación sean transcendentes en los procesos de construcción de la opinión pública.
Presentan información nueva a la sociedad, aportan materia prima necesaria para que arranque el proceso de formación de la opinión pública. Sin información no es posible la opinión. Los medios filtran, seleccionan y priorizan la información.  Además aportan, mediante la investigación periodística, datos nuevos y desconocidos que contribuyen a la formación de esa opinión.
Brindan una canal diferente e integrador para que la audiencia desarrolle y fortalezca su ciudadanía, sin importar el grado de formación, edad o sexo, para esto es fundamental la creatividad radiofónica así como los recursos tecnológicos que permitan construir formatos radiofónicos que involucren a la audiencia.
Otro motivo resaltante es el identificar y dar cuenta de las diversas corrientes de opinión que se van gestando ya que son espacios que permiten la expresión y por lo tanto, contribuyen significativamente a que exista «público» que se pronuncie y se manifieste sobre los asuntos públicos.
Los medios igualmente son espacios de encuentro y de construcción de consensos que permiten la gestación de ideas, de argumentos y de razones que se irán consolidando como corrientes de opinión, incluyendo en este punto que son también espacios para el enfrentamiento, la discusión y el debate público. En esa medida contribuyen a la confrontación de las diversas corrientes de opinión. Además de espacios de circulación también son constructores propiamente dichos de la opinión pública pues toman posición, enjuician y valoran políticamente los hechos.
Cada radio crea una propuesta comunicativa diferente que es producto de decisiones de producción, de estrategias comunicacionales, de adecuadas y oportunas lecturas del contexto en el que se sitúan social y geográficamente.

CONSTRUCCIÓN DE LA AGENDA
La agenda propia está formada por el conjunto de temas o aspectos de la realidad sobre los cuales un proyecto radiofónico -una radio en su totalidad, un programa de radio, un pequeño formato- se propone decir algo.
La agenda no se limita a lo que habitualmente se considera periodístico, la agenda está integrada no sólo por los fenómenos políticos, económicos y sociales sino también por los aspectos culturales, artísticos, musicales, religiosos. Es decir depende principalmente en el objetivo central por el que se creó esa radio pero sobre todo, responde a la demanda ciudadana como agente participativo y con derecho al planteamiento de los temas a tratar.
La agenda pública es el conjunto de temas que en un determinado momento concentran la atención en un espacio geográfico y social determinado. La agenda pública está formada por los temas que preocupan a la opinión pública. Afirmemos entonces que la agenda pública involucra una jerarquía temporal de los temas. Los temas están jerarquizados según su importancia. Pero un tema que hoy es muy importante, mañana puede ser poco o nada importante. Este punto también involucra a la característica de la radio denominada fugacidad, la misma que establece un periodo de duración instantáneo sobre los temas que se aborden.
Pero es oportuno también recalcar que la agenda pública no siempre se corresponde con la jerarquía de esos mismos temas en la vida social de las naciones, desde un punto de vista totalitario.
Aquí  viene un primer estigma: cuando la sociedad o la comunidad le está prestando atención a un conjunto de temas, lógicamente no le está prestando atención a otro conjunto de temas. Es decir, la agenda no es sólo un conjunto de temas incluidos, es también un conjunto, mayor, de temas excluidos.

LAS FUENTES
Las fuentes son todo lo material que nos pueda proporcionar información o dar una opinión de interés acerca de un tema. Podemos categorizarlas de muchas formas, entre ellas: Según el grado de representatividad o su relación de poder (Fuentes oficiales, privadas y populares). Temática (Políticas, económicas, agropecuarias, culturales, deportivas, educativas). Según el origen de la información, vivas, se trata de testimonios conseguidos de otras personas para construir la noticia; documentales: provienen de libros, folletos, gacetillas de prensa, discursos escritos, leyes, revistas, comunicados y de cualquier forma escrita, sonora o filmada.
Los datos que se obtienen de una fuente determinada deben ser siempre contrastados, todas las noticias deben ser verificadas. Las fuentes no son meros informantes son actores sociales fundamentales cuyas voces adquieren visibilidad pública a través de los medios de comunicación. Con las fuentes se habilita un diálogo donde se construye y se expresa el sentido de lo social.
Con la aparición del internet se modificaron muchos patrones de búsqueda y utilización de fuentes ya que su base de datos es prácticamente inagotable y en muchos casos facilita el contacto con cualquier lugar del mundo a través del correo electrónico. Sin embargo igual que en las anteriores la información debe ser contrastada correctamente ya que el problema de la confiabilidad de las fuentes se potencia aún más en este nivel. La virtud debe radicar en incorporar a nuestro seguimiento de fuentes no sólo el uso de internet sino de las precauciones necesarias para no reproducir a nuestra audiencia informaciones no revisadas o con cierto sesgo, más aun considerando que trabajamos con la participación directa que una radio comunitaria implica.
Debemos de mencionar la importancia de la población como primera fuente frente a los problemas sociales de las comunidades, es decir el testimonio propio de los participantes, pues en el caso de las radios comunitarias, que buscan brindarle una mayor representatividad a los grupos aislados, la escucha de sus necesidades será fundamental. Pero no debemos limitarnos a eso, el ser partícipes de fenómenos tan complejos de relación y participación ciudadana nos obliga a involucrarnos como profesionales-pobladores en el ejercicio práctico de la ciudadanía y el respeto por el compromiso profesional que nos invade.
Pero una fuente que sin duda debemos priorizar es la comunidad como grupo humano, concertador de demandas y necesidades, el empoderamiento que debemos darles sobre determinados temas será primordial para una participación activa y competente, la posibilidad de darles un rol central como fuente de información y como constructores de la notica es fundamental.

CONCLUSIONES
Podemos afirmar entonces que la radio genera sensación-realidad de cercanía con su audiencia, especialmente las emisoras locales que pueden construir vínculos más estrechos, y aquí surge otra disyuntiva que correspondemos culminar con la mejor opción: la audiencia no es un objeto único existen diversas nociones, diferentes formas de entenderla, fruto de concepciones diferentes acerca de los medios, la comunicación, la sociedad.
Las radios comunitarias construyen una propuesta radiofónica que defina su audiencia estratégica y por otro lado ponga en certeza su propuesta como medio, una propuesta comunicacional, política, social y cultural.
No podemos asegurar que el mensaje sea obtenido y retenido con la intención con la que fue construido porque el oyente jerarquiza, selecciona, interpreta, pero es un hermoso reto que hay que plantearse siempre, pero si podemos asegurarnos de establecer un vínculo de la radio con su audiencia para que este tránsito sea interactivo,
La participación en la radio es un modo de aprendizaje pero sobre todo de fortalecimiento de la ciudadanía abrir canales a opiniones diversas, promover el diálogo, evidenciar la heterogeneidad, crear lazos y contagiar compromiso, eso nos supondría un interés de parte de la comunidad y de la radio y a través de su interacción construir determinadas concepciones de la realidad.

Las radios comunitarias impulsan la participación como modo de ejercicio de un derecho ciudadano. Impulsar la participación y el intercambio implica una concepción de la comunicación donde todos y todas puedan ejercer el derecho de ser parte activa del proceso. Asumir el desafío y la responsabilidad de la construcción colectiva y plural del mundo que deseamos.

Documentos Web

http://www.lacult.org/docc/oralidad_10_51-55-la-radio-germen-de-una-nueva.pdf

http://omec.uab.cat/Documentos/TIC_desenvolupament/0137.pdf

http://monitorando.files.wordpress.com/2011/04/libro-actas-congreso-etica-comunicacion.pdf

Collage



 Vídeo




 Audios 

1 comentario:

  1. Carlos,
    Revisado y merituado.
    En algunos casos, los enlaces están mal construidos.

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